viernes, 22 de octubre de 2010










En la vida, no todo es tan blanco ni tan negro como parece. Siempre hay una escala de grises, silencios que intentan ser piadosos, secretos a propósito de acciones que difícilmente pueden ser explicadas, la mayoría de las veces mucho menos entendidas o al menos aceptadas. El tiempo, que todo lo puede, se encarga de poner las cosas en su lugar.








"Con gente que habla más de lo que hace falta sin decir nada, y otra que no habla nada pero da a entender casi todo."






- Esto no está bien, vos no estas acá.
- Puedo estar, puedo volver por vos.
- No estoy sola... estoy en pareja con un compañero, tiene tu edad. Pasó mucho tiempo Joaco, yo te quise mucho. Pero te fuiste. Me dejaste sola.
- No, no entiendo. Nunca me dijiste...
- En la puerta de casa, cuando te dije que estaba mal, que estaba confundida. ¿Te acordás? te abrasé, quería que me besaras, me hicieras el amor, que me sacaras de toda la mierda esa en la que me había metido. Pero no hiciste nada, necesitaba saber que me querías, pero no dijiste nada. Nunca nadie me hizo sentir tan sola.
- ¿Hacía falta que te dijera? ¿no te dabas cuenta? No te das cuenta ahora.
- Ahora no quiero darme cuenta.











Me hago creativa en el vacío del vivir.











- Antes no sé porque pero no podía estar con vos. Pero ahora sé que puedo.
- Si yo ya entendí que vos antes no podías estar conmigo, ya lo sé.
- Creo que es el momento para que estemos juntos ahora.
- No, ahora no.
- Ahora sé que te amo.
- No quiero que me quieras ahora, yo estoy sola y estoy bien.





"¿Te ha pasado alguna vez, de hacer cosas que no esperas?"









"La cuestión está en el juego. Saber ganar, saber perder. Tener tacto: saber a quién timar y por qué. Tener miedo, a veces. Miedo escénico. Tratar de no ser descubierto y, de serlo, armar un escándalo para disimular. Es todo un arte el de los timadores."